Martín se había vuelto un joven muy rebelde, y su madre no sabia que hacer, la situación se había salido de control y no tenia ni idea de que hacer.
Maria decidió hablar con su madre, la abuela de Martín para que la aconsejara y que la guiara un poco acerca de que hacer.
Quedaron en reunirse un día por la tarde Maria, su madre y Martín.
Pero como era de esperarse Martín no llego a la reunión en casa de su abuela, en vez de eso se fue a parrandear con sus amigos e hizo lo que se le daba la gana.
Su madre esa noche se enojo mucho y cuando Martín llego a casa empezaron a discutir fuertemente, los dos usaron palabras muy fuertes y empezaron a gritarse, Martín también se enojo mucho y exalto mucho al ver como se había puesto su mama y la reacción y la forma con la que ella le había hablado.
Martín fue muy enojado a su cuarto y amenazo a su madre que se iría de su casa, el se encerró en su cuarto y se puso a oír música y a analizar lo que recién había ocurrido. El no sabia que hacer, estaba muy confundido.
Martín le contó lo que había pasado a su amigo Sebastián, el único de todos sus amigos que tenia los pies puestos sobre la tierra y veía las cosas como eran. Martín creyó que el era el único de sus amigos que talvez lo podría ayudar y decidió arriesgarse y contarle todo lo que había sucedido.
Sebastián hoyo pacientemente todo lo que Martín tenia para contarle, y al terminar le pregunto, que si el creía que había hecho el bien o el mal. Martín se quedo sin palabras no sabia que decir, seguía muy confundido y se lo comunico a Sebastián, el le aclaro que primero viera la forma como el se había comportado en las ultimas semanas y que se pusiera en el lugar de su mama. Martín quedo sorprendido, nunca se había puesto a analizar lo que le estaba haciendo a su mama y mas importante, el daño que se estaba haciendo el mismo.
Martín tomo la decisión de dejar de juntarse con esos malos amigos que había tenido, y dejar de tomar alcohol y hacer las cosas que estaba haciendo, pero no iba a ser fácil.
Martín le pidió perdón a su madre por la actitud que había tenido en los últimos días, su madre empezó a llorar nunca hubiera creído que su hijo se daría cuenta de lo que estaba haciendo por el mismo. Lo perdono y todo siguió como antes de que Martín se revelara.
Paso una semana y Martín seguía con la misma mentalidad, pero eso estaba por ponerse a prueba, el había estado evitando a sus viejos amigos toda la semana, para no tener la tentación de hacer cosas malas. Pero un viernes Martín se los topo de frente, allí estaban Rodrigo y Manuel, Martín entro en pánico y no sabia que hacer, en esos momentos solo quería desaparecer, Rodrigo se acerco a el y lo saludo con un gran abrazo, Martín estaba confundido.
Rodrigo no estaba para nada enojado,, solo le pregunto que donde se había metido que llevaba ratos de no verlo, Martín sintió una sensación muy rara. Al igual que Rodrigo, Manuel se comportaba como que si nada hubiera pasado. Ellos le dijeron a Martín que esa noche iba a haber una muy buena fiesta en la casa de su mejor amiga, que era su cumpleaños. Martín la conocía, y decidió ir. Ellos le habían dicho que iba a ser una noche sana y normal, pero iba a ser todo lo contrario.
Al llegara a la casa de la fiesta Martín vio a que se había metido. Todos en la casa estaba muy felices y saltaban y gritaban como locos, había mucho licor. Martín se propuso que no iba a tomar nada esa noche, pero al rato de pasar en la casa se dijo a si mismo: “uno no cae mal”.
Martín se sirvió un trago, pero como era de esperarse ese trago se convirtió en dos, luego en tres, cuatro, cinco, etc... Martín estaba muy borracho. Y como era normalmente todos se burlaban de el.
No hay comentarios:
Publicar un comentario